miércoles, 6 de mayo de 2009

omega - enrique morente y lagartija nick




como la noche es interminable
cuando se apoya en los enfermos

y hay barcos que buscan ser mirados
para poder hundirse tranquilos

si cada aldea tuviera una sirena
mi corazón tendría la forma de un zapato

no solloces, silencio
que no nos sientan
que no nos sientan

tengo un guante de mercurio
y otro de seda, y otro de seda

se cayeron las estatuas
al abrirse la gran puerta

yo me cortaré la mano
me cortaré la mano derecha

tengo un guante de mercurio
de mercurio y otro de seda

se cayeron las estatuas
al abrirse la gran puerta

aqueos los golpes
aqueos por Dios
que se le arrancan las alas
que se le arrancan las alas
de fatiga, las alas
las alas a mi corazón

como doblaron las campanas ...

no solloces, silencio
que no nos sientan
que no nos sientan

tengo un guante de mercurio
y otro de seda, y otro de seda

se cayeron las estatuas
al abrirse la gran puerta

¡las hierbas!
¡las hierbas!

tú vienes vendiendo flores
tú vienes vendiendo flores
las tuyas son amarillas
las mías de tos colores

tú vienes vendiendo flores
tú vienes vendiendo flores
las tuyas son amarillas
las mías de tos colores

no solloces, silencio
silencio que no nos sientan

se cayeron las estatuas
al abrirse la gran puerta

no solloces, silencio
silencio que no nos sientan

se cayeron las estatuas
al abrirse la gran puerta

no solloces, silencio
silencio que no nos sientan

se cayeron las estatuas
al abrirse la gran puerta


he vuelto hace poco a este disco. impresionante siempre, ahora me lo parece incluso más

1 comentario:

Alex dijo...

Ese "que no nos sientan que no nos sientan" me recordó un poema de Emily Dickinson:

Soy nadie. ¿Tú quién eres?
¿Eres tú también nadie?
Ya somos dos entonces. No lo digas:
lo contarían, sabes.
Fusionar flamenco y rock es realmente complicado. Enrique Morente no atrae demasiado. Pero no me cuesta imaginar lo impresionante que debe ser escuchar este tema en directo.