sábado, 22 de noviembre de 2008

ocho y medio - nacho vegas




miro al techo que
ha vuelto a gotear
hacía tiempo que
no llovía así
y cada gota golpeando
contra los cacharros de metal
me hace pensar
unas veces en sangre
y otras veces en tí

lo que en realidad
viene a ser lo mismo
lo que por crueldad
ahora viene a dar igual

o puede ser un ángel que
una vez perdió la fé
y fue expulsado
y que ha venido a agonizar
justo encima de mi hogar
y estas gotas sean sus lágrimas

o puede que sea hora de
entrar ya en razón
y llegar a comprender
que dentro de este horror no hay
literatura no

y eso tú lo sabes bien
a fuerza de caer
una y otra vez
en una trampa mortal
que en el tiempo dura ya
ocho años y medio

seré muy breve
te quiero
y esto duele

y vino un pájaro
a posarse en mi ventana
tenía un ala rota
su plumaje era gris y azul
y al acercar mi mano y comprobar
que no
no echaba a volar
supe de inmediato
que lo enviabas tú

lo tomé entre mis garras
y lo dejé morir
y cuando lo hizo aún llovía aquí

y la sangre al gotear
entre zarpas de animal
presagió mi suerte
como un ave que voló
de madrid hacia gijón aún
herida de muerte

reescribiendo la espiral
de prometer hacerlo bien
de cometer un nuevo error
de no saber pedir perdón
o pedirlo
demasiadas veces

y aunque ahora escupo una oración
helado de terror
ningún dios responde aún
¿soy yo el que no ve
o es que todavía no se hizo la luz?

seré muy breve
te extraño
y esto duele


y trato de encontrar
una salida
pero no recuerdo ni
por dónde hemos entrado aquí

y contemplo junto a mí
el cadaver del que fui
según tú
en una ocasión

y es la mancha de humedad
la de la herida mortal
impregnada en el colchón

y ahora que te oigo llorar
en lugar de ir hacia tí
me vuelvo a anestesiar
y me limito a subir
el volumen del televisor

o me concentro en recordar
para no pensar en tí
que tendría que llamar
y que alguien venga a reparar
la gotera de una puta vez

que ya cansé de recoger
litros de agua gris
gris como un metal
que un día relució
y que ahora es suciedad

¿qué se hace para amar
lo que quise despreciar
ya una y mil veces?

seré muy breve
te he perdido
y esto duele



me pregunto por qué he tardado tanto en poner esta canción, que al fin y al cabo fue la primera que me enganchó de nacho. supongo que ahora es más difícil escucharla...

1 comentario:

Alex dijo...

Hay canciones que duele escuchar. Ésta es especialmente dolorosa, más si lo personal entre en juego.